miércoles, 29 de noviembre de 2017

¿Cuál es la aportación máxima a un plan de pensiones?


Contratar un plan de pensiones nos permite la posibilidad de contar con un complemento de ingresos a nuestra pensión pública por jubilación, pero además nos proporciona importantes ventajas fiscales. Las aportaciones a los planes de pensiones dan derecho a una reducción en la base imponible del IRPF, lo que implicará que los años que realicemos aportaciones pagaremos menos impuestos. Dado que en el momento del rescate sí deberemos tributar como rendimientos del trabajo, nos habremos beneficiado de un diferimiento fiscal del que podremos sacar partido si, por ejemplo, reinvertimos la desgravación anual en el propio plan.
Las aportaciones a planes de pensiones están limitadas tanto desde el punto de vista financiero como desde el punto de vista fiscal. Así, estas aportaciones tienen un tope máximo de 8.000 € anuales. De esa aportación podremos deducir en nuestra declaración de la renta la menor de las siguientes cantidades:
- 8.000 € anuales. Para cualquier contribuyente, independientemente de la edad.
- El 30 % de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.


Adicionalmente, aquellas personas cuyo cónyuge no obtenga rendimientos netos del trabajo y/o cuyas actividades económicas sean inferiores a 8.000 € anuales, podrán aportar al plan del cónyuge un máximo de 2.500 € anuales.
Para las personas con minusvalía (física igual o superior al 65 % y psíquica igual o superior al 33 %) el límite máximo anual de las aportaciones asciende a 24.250 €, incluyendo las aportaciones por terceras personas, que no podrán exceder de 10.000 € anuales.

Reducción de los tramos y tipos marginales en el IRPF

Como hemos dicho, las aportaciones a nuestro plan de pensiones reducen la base imponible del IRPF. Los tramos y tipos marginales que se aplican pueden observarse en el siguiente cuadro:
Cantidad Retención
De 0 € a 12.450 € 19 %
De 12.450 € a 20.200 € 24 %
De 20.200 a 35.200 € 30 %
De 35.200 a 60.000 € 37 %
Más de 60.000 € 45 %

Cuándo y cómo se puede rescatar el plan de pensiones

Nuestras aportaciones al plan no las podremos recuperar hasta que no accedamos a la jubilación en el Régimen de la Seguridad Social, aunque existen una serie de contingencias en las que sí podremos acceder al capital depositado en el plan de pensiones con antelación a nuestra edad de jubilación:

- Fallecimiento del titular, que puede generar derechos de viudedad, orfandad o a favor de otros herederos o personas designadas.
- Incapacidad laboral total y permanente o gran invalidez, recogidas en el régimen de la Seguridad Social.
- Enfermedad grave acreditada, que limite parcial o totalmente la ocupación.
- Dependencia severa o gran dependencia.
- Estar en situación legal de desempleo de larga duración, siempre que esté inscrito en el INEM y no se perciban prestaciones contributivas por desempleo o ya se haya agotado esta prestación.
- Situación de desahucio de la vivienda habitual.

Desde el 1 de enero de 2015 se mantiene la posibilidad de rescatar derechos consolidados para las aportaciones con 10 o más años de antigüedad. Es decir, los inversores tendrán la posibilidad de reembolsar los derechos consolidados a partir del 1 de enero de 2025 si lo desean.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Valor de un coche en caso de siniestro total.


En caso de grave accidente de tráfico, un vehículo puede ser declarado siniestro total bien porque técnicamente es imposible repararlo sin mantener las garantías de seguridad o bien porque el coste de repararlo es mayor que su valor. Algunas aseguradoras incluso califican en siniestro total todo bien cuyo coste de reparación supere el 75% de su valor. La otra posibilidad es que, en caso de robo, el coche no vuelva a aparecer o aparezca totalmente calcinado. En estos casos,  ¿cómo calcular el valor del coche de cara a la indemnización?
Para determinar la indemnización que se va a pagar hay que considerar la  antigüedad del vehículo; los daños sufridos y los precios de mercado de vehículos de características similares. Estos criterios deben de ser valorados (tasados) por un perito.

Calcular valor venal

Aquí es cuando entra en juego el llamado valor venal. Según la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) es el valor de venta que tiene el objeto asegurado en el momento inmediatamente anterior a producirse el siniestro. Pero si bien es un concepto común a todas las pólizas de seguro, no existe una definición única de valor venal y de siniestro o pérdida total en el seguro del automóvil puesto que cada entidad recoge distintos conceptos en función de la póliza, así tenemos:
:: Valor de afección: es un porcentaje determinado, establecido caso acaso, que se aplica sobre el valor venal del vehículo con el fin de obtener el valor de uso del vehículo dañado.
:: Valor de restitución o de mercado: es el que ha de pagar un usuario si desea adquirir un vehículo de las mismas o muy similares características.
Nótese que la diferencia se basa en si se contempla el valor de venta (venal) o de compra (valor de restitución), pudiendo haber diferencias entre ambos de entre el 20-30%.
El mundo asegurador aduce que el valor venal es un índice de referencia estándar en el gremio de compraventa de coches usados que justiprecia en abstracto teniendo en cuenta únicamente la marca, modelo y año de matriculación, pero que son valores generales que resultan sensiblemente inferiores a los que puede aplicar, por ejemplo, un concesionario de coches cuando se trata de la venta de una unidad concreta del mismo vehículo, con unas característica propias, y por el que suele pedir un precio superior. El valor al que la DGSFP recomienda aplicar a las aseguradoras en estos casos es el valor venal de mercado.
En el año 2009 el Servicio de Reclamaciones de la DGSFP publicó una serie de criterios orientativos en relación a los casos de siniestro total y valor venal para la cobertura de daños propios y a terceros perjudicados en el caso de accidente de tráfico con el fin de facilitar la labor a los peritos contratados por las aseguradoras en la determinación de los supuestos e importes indemnizables sin restringir la libertad contractual delas aseguradoras.
A modo de referencia, Hacienda publica cada año una orden ministerial que incluye unas tablas de precios medios de venta de turismos usados (recoge marca, modelo, período comercial y ficha técnica) y otra de porcentajes de depreciación.
Cuando el siniestrado no ha tenido culpa del accidente. En este caso, las aseguradoras deben cumplir con el principio de resarcimiento que se deriva del artículo 1902 del Código Civil: tiene derecho a ser indemnizado en su totalidad puesto que no puede quedar en peor situación que la que tenía en el momento anterior al siniestro. La DGSFP establece que la indemnización que reciba el tercero debe “comprender la reparación del vehículo siniestrado o, en su caso, la indemnización suficiente para adquirir un vehículo de las mismas características y además la indemnización de los perjuicios derivados de la imposibilidad de utilizar el vehículo hasta el abono de la indemnización”.
Pero la Ley también dice que la reparación no puede ser objeto de enriquecimiento injusto para el perjudicado, situación que se genera cuando existe una diferencia notable y, a veces, desproporcionada, entre el coste de la reparación y el valor venal del vehículo. En esta situación la DGSFP considera que resarcir al perjudicado con el valor venal del vehículo no resulta equitativo puesto que no se tiene en cuenta la utilidad que proporciona el bien dañado pudiéndose dar el caso de que el valor de uso del vehículo para el perjudicado resulte muy superior a su valor de mercado.

¿Qué hacemos con los restos del coche?

Aunque el coche esté destrozado, todavía tiene algún valor para los talleres de desguace (piezas, chatarra….). Compruebe en la póliza si la compañía se hace cargo de estas piezas o resta su valor de la indemnización y recuerde que dar de baja un coche también supone un gasto.
Otro escenario posible es que el coche no sea declarado siniestro total pero que no tampoco interese repararlo. En ese caso existe la opción de recibir el equivalente al coste de la reparación aunque hay que saber que no se tiene en cuenta el IVA, que el cliente debería pagar aparte en caso de repararlo finalmente.

martes, 14 de noviembre de 2017

¿Por qué no tenemos una inflación mayor?



Hay una razón fundamental para que no tengamos una inflación mayor a la actual, que ronda un 1,6%, y que es tan evidente que no entiendo cómo algunos dirigentes de bancos centrales se siguen preguntando:

-El aumento de la desigualdad fruto de la caída de los salarios durante la crisis, y ahora que se observa una recuperación se observa una subida salarial inferior a la subida de los precios.

En condiciones normales las actuales políticas monetarias de EEUU,UE y Japón darían lugar a una inflación muy superior al 2%, objetivo del BCE.

-Pero junto a la caída de la capacidad de compra del trabajdor medio se añade la caída de la capacidad de compra de los ahorros que tiene la mayoría en el banco.

¿Cómo es posible que la banca ofrezca en sus depósitos a un año un 0,1% cuando tenemos una infación del 1,6%?

La razón es muy simple: la banca hoy día no tiene que competir por los depósitos, fundamentalmente porque el propio Banco de España limita a la banca española el tipo de interés que pueden pagar a sus clientes.

Sí, como lo leen, el Banco de España limita la competencia bancaria.

A estas dos razones fundamentales podemose unir la precarización del mundo laboral:

-Abuso del contrato temporal.
-Abuso de los contratos a tiempo parcial.
-Abuso de los contratos de interinidad en el sector público .
-No respeto de las horas máximas legales de trabajo diario y semanal.
-No pagar las horas extraordinarias o hacerlo por importe muy inferior a lo mínimo que marca la ley.


En resumidas cuentas: no tenemos una inflación mayor debido al aumento de la desigualdad social consecuencia de un mercado financiero y laboral que contribuyen a nuestro empobrecimiento.

Pero la pregunta que deberíamos hacer a los presidentes de los bancos centrales es por qué es tan necesaria una inflación del 2%.

¿Creéis realmente que con una inflación del 2% tendríamos mayor capacidad de compra la mayoría de los trabajadores o incluso le iría mejor a la banca y los empresarios?

Otra cuestión sería discutir si la inflación se debe estimar como se hace hoy o habría que incluir por ejemplo los activos financieros en la cesta y otros bienes y servicios.En este caso les aseguro que la inflación sería muy superior al 2%.

La actual situación económica y financiera, resultado de la crisis de 2007, hace que aún trabajando y ahorrando no podamos garantizar una mejora de nuestro patrimonio siendo necesario administrar nuestro patrimonio asumiendo un riesgo alto para que no pierda capacidad de compra.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Términos relacionados con paraísos fiscales.







 ¿Qué es un fideicomiso?


El fideicomiso es un acto jurídico, de confianza, en el que una persona entrega a otra la titularidad de unos activos para que ésta los administre en beneficio de un tercero. Este contrato afecta a ciertos bienes o derechos para un fin lícito y determinado, en beneficio propio o de un tercero. Los bienes podrán ser bienes inmuebles, recursos en efectivo, valores, derechos de pólizas de seguro, acciones, entre otros.
Los bienes afectados al fideicomiso no corren el riesgo comercial del fiduciante (el que transmite la propiedad de los bienes) ni del fiduciario (el propietario de los bienes fideicomitidos luego del vencimiento del plazo del contrato), puesto que el patrimonio que es objeto del fideicomiso no puede ser perseguido por los acreedores de ninguno de ellos, ni afectado por la quiebra de ambos o de alguno de ellos.

¿Para qué sirve un fideicomiso?
Este contrato sirve de marco y sustento jurídico para la asignación de beneficios económicos derivados de la propiedad de ciertos bienes, conforme a la voluntad de su dueño y con efectos hacia el futuro. Es un modo de disposición de la propiedad que "ata" los bienes a un destino determinado, en interés de personas distintas de aquella que recibe la propiedad.
¿Es lo mismo un fideicomiso y un trust?
Los dos son figuras similares en cuanto a sus fines, tienen elementos distintivos que de no ser identificados podrían causar la nulidad o invalidez del acto. En España no existe la figura del trust por lo que no está reconocida jurídicamente.
Trust es un termino anglosajón que suele ser administrado por un agente gestor 'offshore' ('trustee'), del cual se beneficia una serie de personas o sociedades designadas en la escritura de constitución del fideicomiso.

¿Qué es un offshore?
Offshore es un término inglés que se refiere a algo que está “fuera de tu país de residencia”. En términos legales se refiere a empresas o sociedades constituidas fuera del país de residencia, en regiones donde cuya tributación es de un 0%. Las empresas offshore se crean en paraísos fiscales para evitar pagar impuestos.

Las causas que han llevado a las grandes empresas y hombres de negocios a trasladar su dinero a un centro financiero offshore son: la presión fiscal de los países desarrollados, conflictos bélicos y cambios socio-migratorios. El libre movimiento de capital entre países e internet ha contribuido a la expansión comercial por el mundo proporcionado a empresas e inversores la clave para proteger su dinero y ahorrar impuestos.

¿Qué es un offshore trust?
Un offshore trust es aquel que se constituye fuera del país de residencia habitual de la persona que lo promueve (llamada settlor) y de los beneficiarios, en un paraíso fiscal. Sus características son básicamente las mismas que las de un trust anglosajón o común, pero al formarse bajo una legislación más favorable, ofrece una mayor protección jurídica y un mayor nivel de privacidad.

El offshore trust crea un marco jurídico especial en el que la propiedad de un bien queda separada en propiedad legal y derechos de uso. Esta característica en algunos casos se puede aprovechar para conseguir ventajas fiscales, especialmente en combinación con otro tipo de entidades. Así por ejemplo es común que el trust mantenga acciones de sociedades offshore o controle una comunidad de bienes familiares.

Los trusts son una alternativa muy conveniente al testamento, ya que ofrecen una mayor flexibilidad a la hora de planificar el reparto de los bienes del fallecido entre sus familiares y allegados. Evita el juicio sucesorio y sus correspondientes costes, y en ocasiones sirve para eludir derechos de consanguinidad forzada, que impiden la libre elección de los herederos.