sábado, 24 de junio de 2017

El CETA :un paralelismo entre el deporte y la economía.



Si alguien me preguntara cómo debe ser la competencia tanto en el deporte como en la economía, la respuesta la tendría muy clara:

Tiene que estar basada en el esfuerzo y en el talento: se debe de competir partiendo todos de las mismas condiciones, o digamos legislación.

En el caso de la economía existen ventajas climáticas que hacen que un país pueda competir mejor produciendo un determinado bien o prestando un servicio.

En el caso del deporte ocurre algo parecido ya que genéticamente unas personas tienen mejores condiciones físicas para un determinado deporte.

Teniendo en cuenta que hay ventajas competitivas basadas en la propia naturaleza, es lógico que se produzca una especialización de aquellos países o deportistas en aquellos bienes,servicios o deportes respectivamente para los que se está mejor dotado.

El tema central de este artículo(El CETA) es si el libre comercio es en sí bueno para las dos economías que deciden eliminar derechos de aduanas.

La primera condición para que un acuerdo de libre comercio pueda ser mutuamente beneficioso y no conflictivo es que se tenga una legislación laboral, ambiental y fiscal muy parecida, ya que si no es así entraríamos en la competencia desleal.
Esto sería como en el deporte cuando unos atletas usan sustancias prohibidas(doping) para obtener ventajas competitivas.

¿Por qué creen que se prohíbe el doping o se limita la contaminación?
¿Por qué creen que se exigen unas mínimas normas de prevención de riesgos laborales?

Efectivamente, todo ello tiene un efecto negativo en la salud presente y/o futura de  la humanidad.

El tema más difícil de resolver en el caso de los acuerdos de libre comercio es el de la armonización fiscal.Y esto no solo lo podemos observar dentro de la propia Unión Europea sino dentro de las propias comunidades de un propio país, con lo cual se crean paraísos fiscales que de algún modo están permitidos por las instituciones internacionales o el gobierno de un país.

Vamos a  suponer que se consigue igualar realmente la legislación de las dos zonas de libre comercio(por ejemplo la UE y Canadá), ¿creen ustedes que esto sería bueno para las dos zonas?

¿Se crearía más empleo en ambas zonas y serían de mayor calidad?

¿Se producirían bienes y servicios de mayor calidad/precio?

¿Todos los sectores y empresas se verían beneficiadas?

Hay una cosa muy clara: el libre comercio beneficia , al menos inicialmente, a aquellas empresas más grandes y mejor preparadas.Multinacionales más competitivas.

Por un lado tenemos que aumenta la competitividad y favorecería a los consumidores, pero por otro favorece a que las multinacionales aumenten aún más su tamaño pudiendo conseguir un mayor poder sobre trabajadores y consumidores.

El tema de fondo, que no se suele tratar con el suficiente rigor por nuestros políticos, es hasta qué punto se debe permitir que aumente el tamaño una multinacional.Ya sé que muchos de ustedes me dirán que existen comisiones de competencia para evitar monopolios u oligopolios.

¿Pero son realmente eficaces?

Observen lo que ocurre con el sistema financiero español, que de hecho se ha convertido en un oligopolio, y donde la competitividad viene más por el hecho de que las tecnologías de la información hacen que el acceso a la información sea rápida y barata además que la operativa de las inversiones financieras es mucho más rápida.

La pregunta que se tienen que hacer nuestros políticos es simple:

¿España está en condiciones de competir de tú a tú con Canadá hoy o próximamente?

Me gustaría pensar que sí, de forma que se pudiese aumentar el empleo y su calidad en la mayoría de sectores económicos del país.Y no digamos ya si además los consumidores también se vieran beneficiados.Pero me temo que la globalización no tiene solo efectos positivos.

¿Ustedes qué opinan?

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