miércoles, 30 de septiembre de 2015

Inflación-deflación¿Quién es el Héroe y quién el Villano?Acción y reacción.


La actual crisis económica, que tiene su origen en un mal uso del endeudamiento y en la ausencia de valores éticos, está culminando por parte de los políticos en hacer afirmaciones que vienen a decir que la deflación es muy mala , incomprensible, e incluso tratan de justificar ahora el uso de la política monetaria expansiva para crear inflación.

Si antes de la actual crisis me dicen que el banco central pretende crear inflación que no sea consecuencia del crecimiento económico y empleo, no me lo creo.

Cualquier trabajador medio es capaz de explicar por qué es lógica la deflación hoy:

1º-Por la distribución de renta actual.
2º-Por el paro actual.
3º-Por el endeudamiento público y privado.
4º-Por la acaparación del crédito por el Estado(efecto crowding out)
5º-Por la caída del precio de las materias primas, y sobre todo del petróleo, consecuencia en gran              medida de los factores anteriores.
6º-Por el aumento de la  precarización del mercado laboral gracias a las últimas reformas laborales.
7º-Por la expectativas del empleo y pensiones de jubilación futuras.

¿Alguien en su sano juicio se imagina que tuviéramos una inflación del 2% y nos pagaran por los depósitos un  0,5%, como ocurre hoy?

Si de por sí es ya absurdo que se pueda emitir deuda pública a tipos negativos con el endeudamiento público que existe y que nuestro presidente llegue a presumir e incluso a justificar el endeudamiento, no quiero ni imaginar si tuviéramos inflación hoy.

¿Por qué es tan mala la deflación?

La principal razón que dan muchos es que se tiende a retrasar el consumo ante la expectativa de que nos puede salir más barato lo que vayamos a consumir en un futuro.
Desde un punto de vista racional tiene sentido, pero realmente yo observo todo lo contrario y esto es válido para muy pocas personas.
Es más, yo me asombro hasta qué punto la gente consume con lo poca renta de que dispone e incluso se endeuda para poder disfrutar de algo que no le corresponde.

Si nos paramos a pensar hoy día los intereses que se pagan por los depósitos bancarios podríamos conjeturar que no se debería ahorrar nada, pero esto no es así.Es más ,teniendo en cuenta la fama que han adquirido las entidades financieras en los últimos años y que existe deflación, no sería extraño que mucho dinero estuviera en casa de las familias, ya que no es necesario acudir al banco a asumir un riesgo para superar la inflación.

El consumo de hoy no solo depende de los precios de hoy, o de las expectativas de los precios futuros ,sino que hay otros factores más determinantes como la renta disponible de hoy e incluso de las expectativas de las renta futuras, lo que el premio noble de economía, Milton Friedman en 1957 llamó la renta permanente.

Antes de la crisis económica muchas personas se endeudaron para adelantar el consumo al presente ante la expectativa de que tendrían un buen trabajo en el futuro. Hoy día debería ocurrir todo lo contrario y las personas deberían ahorrar ante las malas expectativas de empleo futuro y bajas pensiones de jubilación.
Como se puede observar según mi opinión, y de muchos otros economistas, es más importante la renta que uno puede conseguir más o menos estable en el tiempo que le inflación o deflación presente.

No le echemos la culpa ni a la deflación hoy ni a la inflación mañana cuando esperemos que la economía crezca a un buen ritmo. Pensemos que los precios son algo así como la temperatura en la naturaleza, pero con la diferencia de que en la economía no existen estaciones marcadas claramente como ocurre en la naturaleza sino ciclos de expansión y recesión más o menos largos.

En economía lo realmente importante no son las variables monetarias, como los precios, sino las variables reales, como los precios relativos: si a un trabajador la bajan el salario un 5% pero al mismo tiempo puede adquirir sus bienes más necesarios por un 5% menos, tal vez no sea tan perjudicial la deflación y caída de salarios, ya que en términos reales es como si todo no hubiera cambiado.

El problema de hoy es que la deflación es menor a la caída de salarios, lo cual trae consigo una menor capacidad de compra, lo cual debe llevar a un menor consumo y a una deflación aún mayor.

CONCLUSIÓN:la realidad es que todo es más caro en términos relativos para la mayoría de trabajadores, que son el grueso de los consumidores.
El mayor consumo que pueden hacer los ricos no será compensado por el menor consumo de la mayoría de trabajadores.


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