lunes, 2 de febrero de 2015

Los precios relativos: la madre de la economía.


El que no esté acostumbrado a manejar términos económicos se preguntará qué es eso de los precios relativos.

Para explicarlo de forma simple podíamos decir que es la relación que existe entre los distintos precios de bienes, servicios y de las distintas rentas que puede obtener la población; ya sea de trabajo, capital o beneficios empresariales.

Matemáticamente lo podríamos representar como un cociente de precios, de rentas con precios o entre rentas:

Pi/Pj ó Yi/Pj óYi/Yj donde Pi o Pj son los precios de bienes o servicios y Yi son las posibles rentas que puede conseguir una persona o empresa.

Aunque alguno no haya oído muchas veces el término de precio relativo, seguro que entiende que debe haber una relación adecuada entre su salario y los precios de los bienes y servicios al menos de primera necesidad, o que debe haber una relación entre el precio de la harina y el precio del combustible, o el precio del pescado y de la carne, o el de la leche y los huevos, o el de las patatas y los cereales  por ejemplo.

Cuando se alteran los precios relativos en contra de algún grupo(normalmente de los que menos tienen) y se va hacia una sociedad con más desigualdad, difícilmente se puede aspirar a una economía pujante por mucho que se reduzca el paro y no podemos hablar de mejora del bienestar social.

El principal indicador de que una sociedad o economía se está desarrollando adecuadamente es que el porcentaje de personas que acceden al consumo es mayor y con bienes y servicios de mejor relación calidad -precio: en definitiva se mejora la capacidad adquisitiva de la población en general.

El principal precio relativo que hay que tener en cuenta es la relación del salario con los beneficios empresariales.Cuando se altera esta relación(como es el caso actual) en favor del empresario y se cree que esto se puede mantener en el tiempo sin que se resienta la economía en general, estamos cometiendo el error de observar solo el corto plazo.

¿Que primero tienen que ganar mucho los empresarios para que se aumente el salario?

Esa es la teoría económica aplicada a esta crisis: lo primero que se ha hecho ha sido tomar medidas jurídicas para que los salarios se puedan ajustar a la baja hasta tal nivel que muchos trabajadores no puedan subsistir a pesar de que tengan un trabajo a jornada completa.

Se ha inventado un nuevo tipo de esclavitud; antes el señor daba alimento, habitación, ropa y calzado, mientras que ahora un trabajador no puede pagárselo con su salario. No se vive en la propiedad del señor pero se vive para servir al señor como en la época de la esclavitud. Digamos que hemos refinado el concepto.

Dos han sido los cambios de precios que están contribuyendo a que el asalariado pueda llegar a fin de mes: el precio de la vivienda y el del combustible. Dos ajustes que son de agradecer pero que deben ser acompañados de unos salarios dignos y no de mera subsistencia.

Si queremos una sociedad lo más justa posible necesitamos gobiernos que incentiven la competitividad no solo entre trabajadores sino entre empresas: la competitividad global.

Mientras nuestro gobierno no sea consciente de que debe existir una relación de igual entre empresarios y asalariados, donde ambos se necesitan para conseguir un aumento del bienestar social, difícilmente podremos alcanzar un alto desarrollo económico.

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