martes, 18 de noviembre de 2014

Objetivos equivocados del BCE: inflación y crecimiento.


Parece mentira que una institución como el BCE, que se creó básicamente para controlar la inflación, tenga como objetivo hoy generar inflación como un objetivo previo a la consecución de crecimiento y empleo.

La inflación se produce básicamente por dos motivos:

1º-Política monetaria expansiva.

2º-Exceso de demanda agregada sobre la oferta agregada.

Evidentemente no es que el BCE busque la inflación como un fin último, sino que piensa que va a venir unida a la creación de empleo, producción y una mayor recaudación fiscal.

¿La inflación necesariamente nos lleva a más crecimiento y empleo?
¿O es al revés? El crecimiento y empleo suele generar inflación.


Hay un hecho actual que hace que se pueda producir más y no se cree más empleo; me estoy refiriendo al avance tecnológico que destruye empleo.

Si podemos tener crecimiento económico y destrucción de empleo, el problema real que tenemos es cómo conseguir una sociedad menos desigualitaria; o mejor dicho, una sociedad que dé oportunidades de mejora a todos los trabajadores mediante su esfuerzo intelectual o físico.

El problema actual que tiene la economía no es la deflación ni la falta de crecimiento. El problema actual de la economía es cómo se deben distribuir las rentas entre los empresarios(beneficios), los trabajadores(salarios) y el Estado(impuestos).
Estaremos todos de acuerdo que en los últimos tiempos los salarios han caído, y los impuestos y beneficios empresariales han crecido.

¿Hasta qué punto esto es compatible con una economía sostenible y generadora de un mayor bienestar social?

Si una mayor inflación vía política monetaria expansiva no supone ni más empleo ni mejor calidad del mismo, y si un crecimiento económico mayor no supone ni más empleo ni mejor distribución de la renta, qué creen ustedes que persigue realmente el BCE con sus continuas vueltas de tuerca a la política monetaria.

¿Seguimos el camino de Japón de llevar la política monetaria al infinito?

Parece ser que los últimos datos de Japón ponen de relieve que la política monetaria no es la panacea a todos los males de esta crisis, y que el dinero que no representa trabajo es simplemente eso, un metal o un papel.

No es de extrañar que la velocidad de circulación del dinero haya caído en la misma medida que se ha ido aumentando la emisión de dinero.

En términos de la ecuación de la teoría cuantitativa del dinero:

P*Y=M*V 

Donde P es el nivel de precios, Y el nivel de producción, M la cantidad del dinero y V es la velocidad de circulación del dinero o número de veces que el dinero cambia de manos en un período de tiempo.

Si partimos de la existencia de una pequeña deflación y un pequeño crecimiento del PIB que vienen a hacer que el lado izquierdo de la ecuación a penas se haya alterado, podemos concluir que el aumento de la cantidad de dinero ha sido de la misma proporción que la caída de la velocidad de circulación del dinero.
La baja actividad económica puede hacer pensar que hay menos dinero en la economía cuando en realidad es todo lo contrario: hay más dinero pero cambia menos de unas manos a otras, o simplemente no circula.

La política monetaria se muestra más eficaz para frenar la actividad económica cuando hay inflación, pero los hechos demuestran que no es tan eficaz para que aumente la actividad económica, y menos aún a largo plazo.

¿Porqué esta obsesión de usar la política monetaria para salir de la crisis?

¿No será que simplemente se está tratando de facilitar la financiación al Estado y por ende contribuyendo a una mayor irresponsabilidad de nuestros políticos y banqueros?

Los políticos no se tienen que preocupar por el déficit y los banqueros por cuadrar su liquidez ya que el BCE está para tapar la mala administración de ambos grupos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario