miércoles, 17 de septiembre de 2014

Privatizar no implica necesariamente más competencia.



Seguro que algunos de ustedes se extrañan cuando digo que privatizar empresas y servicios
públicos no implica necesariamente que se esté favoreciendo un sector o una economía más competitiva y por tanto no implica que se pueda comprar a menor precio o con mayor calidad al mismo precio.

¿Por qué se puede dar esta situación paradójica?

Para que en un mercado se aumente su competitividad o se le pueda considerar competitivo  son necesarias una serie de condiciones:

1ª-El número de oferentes y demandantes debe ser alto, de forma que ningún operador tenga un poder tal que pueda influir notoriamente en el precio.

2ª-El bien o servicio que se comercialice debe ser más o menos homogéneo de forma que se pueda hacer una comparación solo vía precio, y por tanto más objetiva e inmediata.

3ª-No tiene que haber barreras de entrada o salida de ese mercado (muchas veces son de tipo legal).En consecuencia la legislación debe favorecer tanto la entrada como la salida de ese mercado.

Si pasamos a analizar casos concretos en España, podemos observar ya con el paso del  tiempo cómo esto que digo se cumple en la realidad.


-Caso del sector eléctrico: es el caso más sangrante que tiene España.

Desde que se privatizó el sector, y no digamos en los últimos años, no ha habido más que subidas del precio de la luz a pesar de que muchos de ustedes como yo esperábamos una bajada o contención del precio de la luz. Si un gobierno privatiza empresas pero a su vez no favorece la competencia en ese mercado facilitando el acceso a nuevas empresas, nos podemos encontrar en un mercado donde suben los precios continuamente y donde el consumidor se siente cautivo por no poder elegir en  realidad a quién comprar la electricidad, o incluso no puede  auto-producir de hecho su propia electricidad.

¿Se imaginan ustedes cómo aumentaría la competitividad en el sector eléctrico si cada uno de nosotros pudiésemos auto-producir nuestra propia electricidad sin tener que pagar impuestos, los cuales hacen inviables esta acción?

Las energías renovables permitirían que muchos de nosotros pudiésemos ser autónomos energéticamente.
Pero lo más importante es que además se generaría por métodos renovables (eólica y solar fundamental mente). Evidentemente, el Estado dejaría de cobrar unos impuestos importantes y bastante estables con independencia de crisis económicas y estas grandes empresas dejarían de obtener unos beneficios casi seguros.

Por un lado están las ganancias de estas grandes empresas y los impuestos del Estado, y en le otro lado de la balanza está una mayor competitividad del sector eléctrico y una generación de electricidad más respetuosa con el medio ambiente.

¿Quién tiene que determinar qué lado de la balanza tiene más valor en términos sociales?

Evidente el ciudadano. El problema es cómo convencer a los políticos que lo que tienen que hacer es defender los intereses de los ciudadanos y no los suyos propios.

-Caso de la telefonía: este caso es menos claro que el eléctrico ya que la competencia a sido mayor, pero a mi entender no se debería dejar que las empresas adquirieran un tamaño tan grande.
Prácticamente Telefónica,Orange y Vodafone  acaparan la mayoría del mercado.

-Caso de los hidrocarburos: es otro caso en el que el número de empresas es pequeño y que al generar muchísimos impuestos es protegido por los propios políticos.

-Último caso, la banca: es otro ejemplo que con la crisis actual ha sido favorecido para que sea cada vez menos competitivo. Incluso se dan consignas desde el propio Banco de España para que no es compita sobre captación de depósitos.

Tampoco hay que indicar que muchos políticos tienen un retiro feliz de la política en este tipo de empresas.

¿No creen ustedes que el comisario de competencia europeo debería actuar en estos cuatro casos al menos?

Lo curioso del tema es que nuestros políticos no hacen más que hablar de ganar competitividad pero favorecen sectores oligopólicos, cuando no casi monopólicos de hecho. De la competitividad de la que nos hablan es de la de los trabajadores (menos salario por más tiempo de trabajo): precarización del empleo.

Con estos hechos no se extrañen que tengamos una economía que distribuye renta de forma muy desigual. 
Lo curioso es que algunos creen que esto es sostenible en el tiempo.
Si la mayoría de los consumidores son a su vez trabajadores mal pagados, cómo creen ustedes que se va a comprar lo que se produce.¿Lo van a consumir lo ricos y lo vamos a exportar? 

La competitividad vía precarización laboral tiene las patitas muy cortas.
El empresario necesita al trabajador y el trabajador al empresario.


Sin un reparto razonable de la riqueza difícilmente se puede tener una sociedad con un alto bienestar social .


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