lunes, 8 de septiembre de 2014

Analizamos rentabilidad, riesgo y liquidez.¿Pero por qué pagar por prestar?


Está pregunta se la hacen muchas personas y no dejan de tener razón cuando dicen que ellos no prestan para perder capital. Mejor lo meten debajo del colchón o en una caja fuerte.

La explicación de que hay y se espera deflación y se puede obtener un rendimiento real  positivo tampoco lo entiende un particular ya que obtendría aún más sin prestarlo.

Evidentemente este hecho sólo tiene sentido entre empresas financieras y muy especialmente en fondos de inversión de renta fija, planes de pensiones y en la propia banca que se ve obligada a comprar deuda pública.

Cuando uno decide realizar una inversión, tiene que analizar tres aspectos de la misma: su rentabilidad en términos reales, su liquidez y su riesgo de impago.

Evidentemente, cuando se compra deuda pública a tipos negativos es que se valoran los otros aspectos de la inversión(liquidez y riesgo de impago) o hay cuestiones legales que hay que tener en cuenta.
El caso es que la liquidez del propio dinero es mayor a la de la deuda pública, lo cual nos puede hacer pensar que el motivo de comprar deuda pública es la seguridad.

¿Es más segura la caja del Estado que nuestra propia caja fuerte o nuestro banco?
¿Estamos dispuestos a pagar por  guardarnos el  dinero?

Fíjense que he dicho que esta compra de deuda pública no es de particulares sino de empresas financieras, las cuales tienen que tener buenas medidas de seguridad.

La conclusión que podemos sacar es que se compra deuda a tipos nominales negativos por varios motivos:

-Posibilidad de especular revendiendo el título para conseguir una plusvalía: esto tiene sentido en títulos de deuda de más de un año y con tipos de rendimiento nominal actuales positivos. Ejemplo bonos a 10 años.
Si se espera que sigan cayendo los tipos de interés, hay posibilidad de conseguir un plusvalía vendiendo en el mercado secundario en un futuro próximo a un precio mayor al que compramos.

-Existencia de una obligación legal que nos obligue a comprar deuda pública: muchos fondos de inversión y planes de pensiones tienen reglada su política de inversión, lo cual les hace compradores automáticos de deuda pública a precio de mercado.
Si tenemos en cuenta que el BCE cobra un 0,2% por aceptar depósitos y a pesar de todo se deposita dinero, no es de extrañar que los bancos lo puedan prestar al Estado a cambio de un interés negativo de un 0,1% a vencimiento si además tienen la posibilidad de obtener una plusvalía si lo vende en el mercado secundario antes de que espire su vida. Pero si además a  la banca para pedir prestado al BCE la exigen garantías que las puede cubrir con la propia deuda pública, entonces podemos entender que exista una demanda importante de deuda pública incluso a tipos de rendimiento nominal negativo.

Conclusión: no es racional prestar a tipos de interés nominales negativos si no existe la posibilidad de obtener una ganancia extra vía plusvalía vendiendo el título ante que espire su vida, o si no existe costes por depositar en el BCE, o si la propia deuda pública no fuese aceptada como garantía para pedir prestado al BCE, o si no existiesen políticas de inversión en fondos de inversión y planes de pensiones que obligan a comprar deuda pública de forma casi automática.
La razón de la existencia de deuda pública que rinda a tipos nominales negativos tampoco es la deflación actual ni la expectativa de deflación futura.

La razón de que se dé esta paradoja es la legislación financiera.
No piensen que el Estado ha alcanzado una solvencia máxima.

2 comentarios:

  1. Desde luego no es la solvencia, en mi opinión la reforma de la constitución ata las manos de cualquier gobernante, lo que para empresas financieras importantes es casi como comprar un país. Por otro lado no hay que descartar es que estén tomando posiciones ante un agravamiento de la crisis financiera global.

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  2. Las bolsas suben ante intervenciones e incluso meros anuncios del BCE con independencia de la marcha de las empresas, lo cual hace que se pueda esperar una corrección severa de la bolsa.Todo esto hace que se tienda a la liquidez dificultando su propia gestión.Es previsible una burbuja de renta fija y después de renta variable.Ambos mercados los está sosteniendo el BCE, ya que el trabajador medio tiene muy claro que no estamos saliendo de la crisis a pesar de que se registre un crecimiento del PIB que puede truncarse en los próximos meses.Trato de ser optimista, pero mi intuición me dice que es posible ,o mejor dicho muy probable otra crisis financiera. La política monetaria está llegando a su límite.Espero equivocarme.

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