viernes, 8 de agosto de 2014

¿Se puede medir la felicidad?¿Qué es?

La ecuación de la felicidad desarrollada por Robb Rutledge y su equipo. (E. Villarino)

Estas preguntas han sido formuladas desde hace mucho tiempo; yo creía que existía el convencimiento generalizado de que es imposible medir la felicidad de una persona y comparar la felicidad entre personas, pero últimamente se ha diseñado una fórmula con la creencia de que mide la felicidad con precisión..

La razón fundamental que hace imposible su medición es que la felicidad es una magnitud  cualitativa y no cuantitativa, con lo cual es imposible poner un número a la felicidad.
La felicidad se basa más en la percepción personal que tiene cada uno al conseguir un objetivo que en el propio estímulo u objetivo conseguido que nos reporta felicidad.

Lo que pone de manifiesto esta fórmula diseñada  por investigadores del University College de Londrés es que la felicidad no solo depende de los objetivos conseguidos sino de las expectativas de conseguir nuevos objetivos y el grado de consecución. Las expectativas que uno tiene influyen decisivamente en el grado de felicidad, hasta el punto que se llega a decir que el que tiene expectativas menos elevadas suele ser más feliz.
Algunos definirían la felicidad como un estado en el que uno no desea nada, cosa de la que no estoy muy de acuerdo ya que considero que es necesario para ser feliz tener siempre algo que hacer que a uno le llene y motive.

Hay muchas razones que dificultan la medición o incluso la estimación de la felicidad:

1º-El número de factores que influyen en la felicidad de una persona es casi infinito: salud, trabajo, familia, ocio, climatología, amor, amistad, reconocimiento, patrimonio, etc.

2º-Cada persona tenemos unos gustos muy distintos, lo cual hace que nuestra satisfacción ante los mismos estímulos sea muy diferente. Esto explica cómo una tribu africana puede ser mucho más feliz que un sociedad urbana a pesar de tener muchos menos recursos materiales.Cada persona tiene su propio cóctel de hechos o circunstancias que le hacen feliz y que suele ser muy distinto al de otra persona.

En el mejor de los casos cada persona podría definir su fórmula de la felicidad, pero incluso en este caso la fórmula iría cambiando a lo largo del tiempo de nuestra vida, ya que nuestra percepción o apreciación de las cosas va cambiando a lo largo de nuestra vida.

Este ejemplo de pretender medir con precisión variables cualitativas es un error típico en economía.

Un ejemplo claro podría ser el intento de medir o estimar con cierta precisión el bienestar social de un país a través de la medición del PIB per cápita del país y creer que es una media que permite comparar el bienestar social entre países.

Que España tenga una renta per cápita de 22000€ no quiere decir que toda persona disponga de esos 22000€ , y mucho menos que todas las personas hagamos el mismo uso de esos 22000€.Además hay que tener en cuenta el nivel general de precios en el país, ya que no es lo mismo tener 22000€ para vivir en España que en Inglaterra o Nigeria.

Un ejemplo claro lo tenemos hoy en España; puede que en 2014 crezca el PIB un 1,5% y seguro que muchos de ustedes no sientan un mayor bienestar, sino más bien todo lo contrario, y fundamentalmente porque esa distribución del PIB  es hoy día más desigual que nunca.

La cuestión final que nos surge es si realmente sabemos definir la felicidad o simplemente sabemos identificar hechos o situaciones que nos hacen felices al menos momentáneamente.

La felicidad es algo que todos perseguimos pero que no sabemos cómo se consigue:la felicidad es una continua búsqueda dentro de nosotros mismos.
Para poder acercarse a la felicidad propia uno tiene que empezar por conocerse a uno mismo.



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