sábado, 26 de julio de 2014

¿Qué valor le da al dinero?¿De qué depende?


El tema que voy a tratar surge evidentemente, como no podía ser de otra forma, ante la evidencia cada vez mayor de la corrupción de muchos políticos, empresarios y en general personas que no necesariamente deberían tener una necesidad tan alta de tener cada vez más dinero.

El tema, aunque es económico, va mucho más allá de la economía y entra en el campo de la filosofía , incluso me atrevería a decir que también en el campo de la psicología.

La pregunta principal que nos deberíamos hacer es la siguiente:

¿Qué hace que demos un valor mayor o menor al dinero?

Yo voy a destacar los factores principales que hacen que varíe nuestra valoración sobre el dinero.

1º-En teoría el hecho de que uno nazca en una familia adinerada puede hacer que el dinero no se le de tanto valor porque ya se tiene. Digo en teoría, porque en la realidad muchas veces es todo lo contrario, siendo las personas mejor posicionadas excesivamente ambiciosas, incluso a edades avanzadas.
¿No conocen a nadie ya de edad avanzada con un gran patrimonio y que da prioridad a ganar más aunque sea a costa de perder más rápidamente la salud?
Este es el comportamiento que desde el punto de vista racional no es comprensible, pero que tienen muchas personas.

¿Qué pude justificar este comportamiento?

Según mi entender son personas que ven en el dinero algo más que un necesidad para vivir; ven en el dinero la posibilidad de tener poder sobre otras personas.

¿El dinero es poder?¿Sobre quién?
¿Como es posible que se llegue a robar tanto dinero que sea imposible ocultarlo y gastarlo?
¿Qué problemas tienen estas personas?¿Ansiedad?
¿No saben que son seres mortales?
¿Por qué ponen en peligro su futuro a cambio de un presente de excesos?

2º-Si uno nace en una familia pobre y no tiene casi nada, es lógico que se le de importancia a ganar cuanto más dinero mejor. En general, el dinero debería tener un valor decreciente a lo largo de la vida de uno ,dando un valor creciente al cuidado de la salud según trascurre el tiempo.
Para que esto sea así uno debe ser un buen administrador de lo que gana tanto a la hora de consumir como a la hora de invertir bien los ahorros que uno debe ir haciendo a lo largo de la vida.

Si uno es trabajador, sabe consumir sin ser consumista y es un ahorrador que invierte bien, el tiempo tiene que discurrir a su favor y el dinero cada vez tendrá menos valor, dando más importancia al cuidado de la salud y al disfrute de más ocio.Ocio entendido simplemente como poder disfrutar de poder trabajar cada vez menos.
Si usted es un  trabajador bien pagado que sabe consumir sin ser consumista e invertir bien sus ahorros y su ambición de tener más no está colmada, está en un problema al que no sabrá dar solución nunca.

No sé qué nombre puede dar la medicina a este problema, pero les aseguro que es el problema de muchas personas hoy día.

¿Tal vez sea que tenemos un sistema educativo que no educa para saber administrar lo poco o mucho que uno tenga sino simplemente para tener cada vez más?

Si nos preguntaran qué necesitamos para ser felices, seguro que muchos de ustedes pondrían como primera condición tener un trabajo bien remunerado, una  buena salud, una familia unida y nos olvidaríamos el tener una preparación adecuada para administra bien los recursos de los que uno dispone.

Esta última condición es tan decisiva y evidente que seguro muchos de ustedes conocen a personas con pocos recursos pero que saben sacarle el máximo partido a lo poco que tienen, demostrando que es más importante ser que tener.

La clave de la felicidad está en la educación.

Si es usted padre, preocúpese en educar bien a sus hijos y serán ellos los que se encargarán de alcanzar su propia felicidad sin necesidad de recibir una gran herencia material.

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