martes, 8 de julio de 2014

¿El análisis técnico, el fundamental y las auditorías son suficientes para evitar las sorpresas en bolsa?


Últimamente hemos tenido una sorpresa importante en la bolsa ante una ocultación de una falsificación de las cuentas de una empresa que cotizaba en el mercado alternativo bursátil español y que ha dado lugar a un escándalo. Efectivamente, estoy hablando de Gowex y de cómo es posible falsear al menos 4 años las cuentas sin que este hecho no halla tenido ningún reflejo negativo en la cotización de la empresa en bolsa.

La pregunta que hoy día se nos viene a la cabeza a muchos economistas es la siguiente:

¿Esta situación es posible entre las empresas del IBEX·35?

La respuesta que me doy yo es que no, pero no pondría la mano en el fuego sobre la veracidad o grado de imagen fiel de las cuentas de cualquier empresa hoy día, y menos aún si la auditora no es una empresa de reconocido prestigio.

¿Se imaginan que la auditora de Gowes hubiese sido una firma importante, de prestigio?

El fondo de este artículo hace una crítica al uso abusivo y muchas veces exclusivo del análisis técnico como método de predicción del precio de una acción en un futuro próximo.
Evidentemente tampoco es que tenga una fe ciega en el análisis fundamental, ya que este caso ha demostrado que se pueden  falsear cuentas durante más de 4 años  en empresas que cotizan en bolsa.
Imagínense qué golpe supone este hecho para la mayoría de empresas pequeñas y medianas que no cotizan en bolsa para poder financiarse de forma ajena a la banca.

¿Podemos considerar este hecho un caso más como el escándalo de las cajas?

La profesión de broker bursátil muchas veces va mucho más allá de los conocimientos técnicos del análisis bursátil y se adentra en  corazonadas y el propio azar.
No crean a ningún asesor bursátil que les cuente que tiene unos conocimientos para ganar al mercado de forma más o menos continua en el tiempo, ya que si fuera así no se dedicaría a asesorar a otros sino a arriesgar su propio capital de forma continua.

¿No conocen ninguna empresa que tenga un nombre resultón y cuyos datos fundamentales sean sospechosos pero que cotiza en bolsa de forma positiva milagrosamente?

Si el análisis técnico no es suficiente y el análisis fundamental puede estar basado en datos falsos, coincidirán conmigo que esto de invertir en bolsa tiene una componente importante de azar o riesgo, y más aún si pasamos por una crisis económica de tamaño desconocido hasta hoy día.

Si esto se ha destapado en una sociedad que cotiza en bolsa, no quiero ser mal pensado sobre lo que puede ser la realidad de muchas sociedades que no coticen en bolsa hoy día pero...

En el fondo, este caso de Gowex pone contra las cuerdas el sistema que debe existir de comunicación de los hechos relevantes veraces de las empresas que cotizan en bolsa, aunque se trate de empresas medianas que coticen en el mercado alternativo bursátil. Pero es más, pone en duda los métodos existentes hoy día para la valoración de empresas por parte del inversor ajeno a la empresa en cuestión.

Es más, yo creo que sólo se puede hacer un análisis profesional bastante acertado sobre el valor de una sociedad estando al corriente del día adía de la empresa.

La verdad es que el caso de Gowex es difícil de explicar, ya que no sólo han sido engañados inversores sino que al parecer también los propios trabajadores y durante un período de tiempo bastante amplio.

La conclusión es que no hay análisis plenamente de confianza para valorar empresas, a no ser que uno sea un consejero de la propia empresa y siga al detalle la marcha de la misma. En este caso lo que es difícil de avaluar es el entorno de la empresa, aspectos de macroeconomía.




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