lunes, 7 de abril de 2014

3 deseos de los políticos: controlar inflación, tipo de cambio y tipos de interés.


Si a nuestros políticos les preguntáramos sobre los tres deseos que tienen, seguro que nos indicarían los siguientes:

1º-Tener crédito abundante y barato para el Estado con independencia del volumen de deuda pública que se acumule.

2º-Tener una ligera inflación: a nuestros políticos no les gusta el peligro de que tengamos deflación aún siendo lógica.¿O no les parece a ustedes lógico que tengamos deflación cuando cae el salario de la mayoría de la población y el trabajo que existe es además precario?

3º-Tener una moneda relativamente barata para favorecer las exportaciones. Lo que no se dan cuenta es que si se tiene una economía eminentemente exportadora, lo normal es que se aprecie nuestra moneda frente a la de otras economías.

¿Y cómo quieren conseguir estos tres objetivos?

Sí,efectivamente, solicitando al banco central que emita todo el dinero posible aunque la producción real no aumente en la misma medida.¡Qué fácil! ¿No?
Yo no sabía que la economía era tan fácil y se redujera en pedir al banco central que emita dinero.
A partir de los hechos podemos aconsejar a las facultades de economía que no enseñen economía, sino simplemente política monetaria, ya que el resto de conocimientos parecen innecesarios para tener una economía sana y pujante.

La pregunta que me hago yo e imagino que muchos de ustedes es muy simple:

¿Hasta qué punto podemos confiar que la buena marcha de la economía esté determinada por la política monetaria del banco central?

¿Por qué no les gusta a los políticos que fluctúen los precios, el tipo de cambio o los tipos de interés de acuerdo a las fuerzas de los mercados?

Evidentemente si el banco central no interviniera como lo hace hoy, tendríamos ya un a abultada deflación, unos tipos de interés de la deuda pública mucho mayores y un euro mucho más fuerte.

Imagínense que nuestra economía tuviese los siguientes datos:

A)Inflación del -2%.
B)Coste medio de la deuda pública del 8%.
C)Tipo de cambio $/€ de 1,5.

Estos tres datos podrían estar en estos niveles si el BCE no actuara como lo hace.

¿Cuál serían las consecuencias inmediatas?

-Los políticos no tendrían tanta manga ancha a la hora de administrar los recursos públicos y la ligereza con que nos endeudan no sería la misma que es hoy. De algún modo tendrían que ser más responsables y no cargarían a las generaciones futuras los caprichos del presente.

-La economía basada en el consumismo se habría acabado y los ciclos económicos se suavizarían, ya que uno de los culpables es el propio BCE.

-En definitiva, nos tendríamos que comportar con más responsabilidad atendiendo a las fuerzas del mercado.
Tendríamos, por decirlo de algún modo, una economía más democrática.

¿Por qué tienen tanto miedo los políticos a los mercados?

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