sábado, 29 de marzo de 2014

¿Qué es rescatable por el Estado?¿O debía ser público?


Últimamente estamos a costumbrados a oír decir que hay que rescatar tal o cual tipo de empresa.
Parece que el rescate de la banca no ha sido muy discutido, pero el futuro parece que va a discurrir por diseñar mecanismos para liquidar bancos ineficientes.

Actualmente el Estado se ha encontrado con el problema de las autopistas, que no son rentables ante la bajada de tráfico y han solicitado un concurso de acreedores. El problema es que la concesión que firmaron haciendo unas previsiones de tráfico no se cumple y los ingresos no pueden cubrir las amortizaciones y gastos de la explotación de las autopistas. Si el Estado adquiere las autopistas, qué precio debe ofrecer por ellas y qué quita tiene que aplicar a la banca y constructoras que crearon las concesionarias de explotación.

La pregunta que debemos hacernos es muy clara:

¿Las autopistas deben ser construidas y explotadas por la iniciativa privada o deben ser públicas en todas las fases de su vida?

El problema que tenemos de fondo hoy día es determinar qué debe ser público y qué privado y cuándo debe intervenir el Estado en el rescate de cualquier empresa.

¿Se imaginan que las eléctricas se vieran quebradas y solicitaran el rescate del Estado?

¿Quién va a rescatar a las empresas que invirtieron en energías renovables y que contaban con unas subvenciones que se modifican después?

Otro ejemplo lo podemos ver en le caso de los aeropuertos.

El problema de fondo es que quien asume un riesgo para obtener unos beneficios y disfruta de ellos cuando los consigue ,tiene o no que asumir las pérdidas cuando falla en sus cálculos.

¿Privatizamos los beneficios y socializamos las pérdidas?

Todo empresario debe saber que su actividad conlleva un riesgo que debe saber gestionar.
En el fondo de lo que estamos hablando es del principio de responsabilidad ante el fracaso.

¿Tenemos claro que hay una serie de actividades que deben ser públicas y que no tienen como fin inmediato el beneficio directo de la propia actividad sino favorecer la actividad de toda la economía?

Ejemplos:

-Carreteras.
-Puertos.
-Aeropuertos.
-Canales.
-Puentes
-Agua potable.
-Alumbrado público
-Sanidad.
-Educación.

El problema de las actividades que teóricamente deben ser públicas va mucho más allá de determinar qué debe ser público o no.

El problema es determinar dónde debe estar y de qué características debe ser una autopista , un aeropuerto, un centro escolar público o un centro sanitario por ejemplo.

¿Se hace un estudio concienzudo de necesidad del gasto público y su localización?
Evidentemente nuestros políticos fallan clamorosamente en este aspecto y esto no es porque no haya profesionales preparados para hacer los estudios de análisis del gasto e inversión público.

Necesitamos urgentemente en el Estado un departamento dedicado exclusivamente a la eficiencia de la actividad pública.

¿Al final no será que lo que está rescatando el Estado no debe ser privado?

Con esto no quiero decir que la banca debe ser pública, pero sí que debe ser fuertemente regulada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario