viernes, 7 de febrero de 2014

BCE: cuando la política monetaria se inmiscuye en la política fiscal.


Cuando el banco central de cualquier país o comunidad de países en vez de dedicarse a regular la oferta monetaria, de forma que exista una correlación razonable entre oferta monetaria y producción, se dedica simplemente a financiar al Estado toda la deuda que emite por muy grande que sea ésta, desde ese momento está incurriendo o entrando en el campo de lo que es la política fiscal y dando manga ancha a los políticos gobernantes de turno, de forma que no distinguen lo que es un dinero que representa trabajo y otro que representa simplemente deuda no respaldada por trabajo. En este mismo momento estamos entrando en el campo de la irresponsabilidad ya que uno sabe que endeuda a un país del que nunca va a tener responsabilidad. ¿O han juzgado y penado a algún político por endeudar excesivamente al Estado?
Entonces lo lógico es hacer creer a la población que administran bien haciendo obras faraónicas, incluso aunque sean innecesarias; entramos en lo que yo llamo la ilusión fiscal y la falta de solidaridad intergeneracional cargando todo al futuro, a las próximas generaciones y haciéndonos creer que nuestros impuestos están bien administrados cuando es precisamente todo lo contrario.

Desde el mismo momento que la oferta de deuda pública es atendida inmediatamente por los bancos que reciben préstamo barato del BCE o es comprada por el mismo BCE, podemos decir que el mercado de deuda pública es inexistente, por no decir que está completamente manipulado.
¿Alguien cree que tiene sentido que hoy el bono a 10 años se pague por debajo del 4% cuando estuvo hace más de un año por encima del 7% o que la prima de riesgo esté por debajo de 200 p.b.?

¿Creen ustedes que somos realmente más solventes?

Si está el BCE dispuesto a emitir dinero y prestar a la banca al 0,25%, o incluso comprar el mismo la deuda pública, evidentemente el Estado siempre podrá pagar sus déficits y hacer tender el coste de la deuda pública(el tipo de interés que paga) a la de Alemania o el país que tenga el tipo de interés de deuda pública más bajo, incluso aunque se tenga un 26% de paro. Un ejemplo claro lo tenemos con Japón.
Japón circula por un terreno nunca pisado y cuyas consecuencias a corto-largo plazo desconocemos.
¿Debemos seguir este paradigma?

¿Hasta qué punto no debe de regularse la emisión de dinero por el BCE relacionándola con la producción real del país o comunidad en cuestión?

¿Qué ocurriría si la deuda la comprara el BCE y los países deudores no pudiesen devolverla?
¿O creen ustedes que algún día se va a devolver las deuda pública en circulación?
¿Puede quebrar el BCE? Sería el colmo que quebrara aquel que tiene el poder de exigir trabajo con un dinero nacido de la nada.

La producción real a lo largo de la historia ha ido creciendo gracias a los avances tecnológicos y ha permitido que podamos tener un acceso mayor a todo tipo de bienes y servicios, con lo cual este hecho impulsaría los precios a la baja.

¿Qué es lo que hace que los precios suban casi todos los años?
El aumento de la oferta monetaria y un exceso de demanda agregada sobre la oferta.
Si no se aumenta la oferta monetaria, lo normal es que los precios caigan cada año.

¿Por qué se dice que es bueno un poco de inflación?
La inflación es la razón fundamental que nos obliga a depositar nuestro dinero en los bancos para tratar de no perder capacidad de compra: los primeros interesados en que exista  inflación son los bancos.

¿La inflación siempre es signo de una economía pujante, incluso recalentada o es signo de una desmedida política monetaria expansiva?
Podemos observar el caso de Japón y compararlo con Venezuela o Argentina. En todos ellos la política monetaria expansiva es desmedida, pero mientras en Japón la inflación está controlada, en Venezuela y Argentina es de dos dígitos.
Tan importante es la competitividad de una economía como el uso de la política monetaria.

La política monetaria ha pasado de tener la función de facilitar el crédito y controlar la inflación a favorecer el gasto público, con lo cual favorece la administración irresponsable de los políticos de lo público a sabiendas que no tendrán responsabilidad.

¿Debe el BCE poder comprar deuda pública?

La normativa no debe estar muy clara cuando el tribunal constitucional de Alemania dice que no es legal esa acción.
¿Qué opinan ustedes?
¿Debemos permitir tanto poder a un organismo(el BCE) que no ha sido elegido por los ciudadanos directamente?

¿Debería estar regulado tanto el endeudamiento público como la emisión de dinero?

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