miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Quién administra mejor,el contribuyente o los políticos?


Antes de entrar a tratar el tema del tamaño del Estado y la eficiencia en el aprovechamiento de los recursos públicos, hay que reconocer que es necesario un mínimo de recursos puestos en común que lo tienen que administrar nuestros representantes. Nadie se puede imaginar que todas las carreteras fuesen privadas o que el alumbrado público lo gestionara una empresa privada, o que toda la sanidad o educación fuese privada.
Hay gastos que son comunes de toda la población y que por tanto lo tienen que administrar un ente para tal fin(el Estado o administración pública).El problema es quién administra lo común y cómo se obtienen los recursos necesarios para cubrir las necesidades de toda la población.

Hay una serie de  preguntas claves que debemos respondernos hoy sin esperar un segundo más:

-¿Quién administra mejor el dinero?¿el Estado o el contribuyente?

-¿Qué tamaño debe tener la administración pública para ser asumido por el contribuyente?

-¿Los impuestos son el medio para la salida de la crisis o son el problema?

-¿Tenemos un problema de tamaño del Estado,de eficiencia, o simple y llanamente de corrupción?

Una vez que se reconoce que es imprescindible un tamaño mínimo del Estado para administrar aquellas necesidades comunes que son muy difíciles de individualizar, tenemos que resolver dos problemas claros que son evidentes hoy:

A)¿Cómo elegimos a los mejores representantes de los ciudadanos para administrar lo común?

B)¿Cómo se diseña un sistema impositivo que sea justo y que no desincentive la actividad económica?

Si estas dos preguntas hubieran sido contestadas adecuadamente, no estaríamos pasando por una crisis económica tan larga precisamente por no ser resueltas estas dos cuestiones.

¿A que ninguno de ustedes se imaginan administrar su casa como lo hacen los políticos?

¿Qué representa para los políticos el dinero?¿Y la deuda pública?

Seguro que no representa lo mismo que para cualquier padre de familia. Para empezar, un padre de familia no se puede endeudar de forma casi indefinida y como si la deuda no se tuviera la obligación de pagarla. Un padre de familia siempre está preocupado por el futuro de sus hijos, mientras los políticos no ven más allá de uno o dos años. ¿Qué futuro estamos dejando a las nuevas generaciones?
Un político tiene que presentarse para gobernar sólo si se ve capacitado para mejorar lo presente. La política no puede ser vista como una profesión más donde estando 7 años uno se resuelve la vida.

Presentarse a la política tiene que ser un acto de generosidad y no de egoísmo.

-El dinero no representa lo mismo para todos:

El dinero para los ciudadanos representa trabajo, pero para los políticos sólo son impuestos que se consiguen de una forma u otra, incluso poniendo en peligro la propia actividad económica y el empleo(caso claro de las últimas subidas de impuestos).

¿Deberían de tener un titulación mínima y pasar unas oposiciones nuestros políticos?¿O simplemente con llevar 15 años en un partido es suficiente para tener opción de ser diputado o ministro?

La verdad es que incluso teniendo una titulación adecuada y pasando una oposición, nos podríamos encontrar con el problema habitual que existe en la política: la corrupción. Conseguir unos representantes políticos con una ética intachable que pensaran como piensa un padre con respecto a sus hijos sería ya en sí mismo la solución que evitaría crisis económicas como la actual.

Los políticos no administran lo público como administrarían lo propio.

Algún político incluso se ha atrevido a decir que el dinero es mejor que esté en manos de los ciudadanos.

La evidencia pone de manifiesto que tenemos un tamaño del Estado muy grande que no administra eficientemente los recursos que recibe.

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