domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Cómo medir la solvencia en una empresa y en el Estado?



La solvencia de una empresa, familia o nación se suele definir como la capacidad para satisfacer deudas o cumplir con las obligaciones pactadas. Suele relacionarse  también con la diferencia entre el activo y el pasivo, pero hay que tener en cuenta la facilidad de hacer líquidos los activos con los que se pretenden pagar las deudas.

No hay que confundir solvencia con liquidez ya que una empresa puede tener un patrimonio importante pero de difícil conversión en dinero, o por contra, una empresa puede tener mucha liquidez pero no ser solvente por no cubrir todo el pasivo.


Mientras la liquidez es la capacidad para atender las obligaciones de corto plazo,la solvencia se refiere a la capacidad de atender las obligaciones a largo plazo.


Una falta de liquidez no tiene por qué suponer una falta de solvencia pero puede ser un indicio de una futura insolvencia o una mala administración financiera que puede llevar a malvender parte del patrimonio de la empresa.


De la falta de liquidez se suele pasar a la suspensión de pagos, y muchas veces a la quiebra o insolvencia debido a que el pasivo es mayor que el activo y a que la empresa no está ganando el suficiente dinero con el que pagar las deudas e intereses.


La solvencia depende de dos factores:


-La capacidad de generar recursos financieros suficientes.


-Pagar en los plazos pactados



Con arreglo a estos dos factores podemos distinguir dos tipos de solvencia:


A)Solvencia real:


Se consigue si la empresa es capaz de generar (con su actividad) autofinanciación suficiente para hacer frente a las deudas o recursos ajenos (entendiendo como autofinanciación el beneficio neto generado por la entidad, deducidas las provisiones para impuestos y los dividendos).


B)Solvencia efectiva:


La solvencia efectiva se fundamenta en la puntualidad en el pago; así, si la empresa no abona a su vencimiento sus deudas se dirá que presenta una insolvencia efectiva.


En caso contrario, para poder pagar sus deudas la empresa tendrá que recurrir a otras vías, como vender o realizar algún activo que posea (venta pura o lease-back), financiación adicional (préstamos bancarios nuevos o renovación de los existentes) o incluso a una ampliación de capital (para condonar las deudas). Las consecuencias de recurrir a alguna de estas alternativas pueden ser muy negativas para la empresa de cara al medio y largo plazo, sin embargo, habrá conseguido atender sus compromisos del corto plazo. En otras palabras, será insolvente desde el punto de vista técnico pero no efectivo.


Cuando uno trata de estudiar la solvencia de toda una nación nos encontramos con una mayor dificultad de evaluarla que si fuera una empresa, ya que el Estado siempre tiene mecanismos del que no gozan las empresas, destacando la posibilidad de emitir dinero sin respaldo real.


Las empresas cuando no son solventes son liquidadas, pero los Estados cuando no pueden cumplir con sus obligaciones se les suele dar crédito durante mucho tiempo e incluso se hacen quitas de su deuda pública sin que desaparezca la propia nación.


Realmente una nación no llega a ser insolvente con las consecuencias que tendría en una empresa privada porque no se llega a liquidar su patrimonio y sigue perviviendo como nación.


¿Cómo podemos estimar la solvencia de una nación?


¿Mediante las calificaciones crediticias de la agencias de ratings?


¿Mediante la prima de riesgo?


Si nos dejáramos llevar por la evolución de la prima de riesgo ¿podríamos afirmar que España está mejorando su solvencia al mismo tiempo que aumenta su endeudamiento y mantiene un paro del 26%?


En el caso de una nación es muy complicado identificar todos sus activos y valorarlos adecuadamente, por lo cual usar la relación entre el activo y pasivo como se hace en la empresa privada no es una forma adecuada de evaluar la solvencia.


Más que usar la calificación crediticia o la prima de riesgos yo usaría otros indicadores para estimar la solvencia de una nación, al menos para complementar la información y hacerme una idea más objetiva sobre la solvencia real de una nación:


1º-La deuda acumulada.

2º-El ritmo de endeudamiento anual.
3º-La tasa de paro y su evolución.
4º-La facilidad de obtención de crédito no dependiente del BCE.

Las agencias de calificación pueden recibir presiones en un sentido u otro a la hora de calificar y la prima de riesgo puede ser manipulada por los Estados o reguladores monetarios, con lo cual yo no les tomaría como indicadores asépticos de la solvencia de una nación.


¿Qué otros indicadores usarías tú para estimar la solvencia de una nación?

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