lunes, 30 de septiembre de 2013

¿El consumo de lo producido por uno mismo debe tributar?(AUTOCONSUMO).


La aparición de las energías renovables y la mejora de su eficiencia ha planteado a muchos consumidores la posibilidad de producir la propia energía que uno consume, más aún cuando tenemos un precio de la electricidad en un continuo aumento y al ministerio de industria  incapaz de acabar con el teórico déficit de tarifa.
¿Se imaginan que todos nosotros pudiésemos producir nuestra propia electricidad y a menor coste que el proveedor de toda la vida?¿Le habría salido un buen competidor que podría reducir su negocio a la mitad siendo optimista, no?

¿Por qué el Estado quiere poner un impuesto al autoconsumo de electricidad?
¿Busca el Estado simplemente recaudación fiscal o al mismo tiempo garantizar el negocio a las eléctricas?

Ya sabemos a dónde van a parar muchos ex-políticos cuando dejan la política.
Podemos ver como a la banca se la favorece su negocio y ahora podemos ver como a las eléctricas se las favorece su negocio, tratando de reducir la competencia en ambos sectores.

¿Tendrá algo que decir el comisario europeo de competencia ante las prácticas anticompetencia llevadas a cabo por los políticos en el poder?¿O la comisión para la competencia es sólo para ciertos sectores?

¿Por qué los políticos no quieren que en ciertos sectores se incentive la competitividad?
Que cada uno se responda, pero yo ya he dado un motivo lo suficientemente fuerte como para que sea así.

¿Se imaginan que todo aquello que producimos para nosotros mismos tuviera impuestos?

Pondré algunos ejemplos para que podamos ver como hay muchas actividades que son autoconsumo:

a)El huerto de la familia.
b)Desplazarse en bicicleta.
c)Hacerse la comida o la limpieza.
d)Ayudar en los estudios a nuestros hijos.
c)Atención a familiares enfermos y mayores.
d)Cualquier manualidad hecha para casa.

El problema de fondo es determinar dónde es justo aplicar impuestos y en qué medida.

El impuesto como su propio nombre indica es algo  que se exige de forma coercitiva y no voluntaria, y no tiene por qué tener relación con ningún servicio público.Que sea así no quiere decir que no tenga que tener una justificación en cuanto a su aplicación y cantidad. Los impuestos suelen grabar una capacidad de compra o ciertas actividades que tienen externalidades negativas.

Lo que no es lógico es que se graven ciertas actividades(como el autoconsumo de electricidad generada con renovables)que presentan claros efectos positivos sobre el medio ambiente y al mismo tiempo sirve de competencia frente a las grandes compañías de generación de electricidad que favorecería un precio más bajo de la electricidad y una economía española más competitiva.

¿O es que sólo sabemos buscar mejora de competitividad con la bajada de los salarios?
¿Para qué tenemos la I+D+i y personas preparadas?

Los políticos en el poder que buscan el bien común sólo deben tener una función: poner las condiciones legales para que todo aquel que quiera trabajar lo pueda hacer, ya sea un trabajo intelectual como físico.

Con no poner trabas en el camino ya es suficiente.
Porque esta crisis la resolverán los trabajadores, si es que las leyes que crean los políticos lo permiten.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Quién administra mejor,el contribuyente o los políticos?


Antes de entrar a tratar el tema del tamaño del Estado y la eficiencia en el aprovechamiento de los recursos públicos, hay que reconocer que es necesario un mínimo de recursos puestos en común que lo tienen que administrar nuestros representantes. Nadie se puede imaginar que todas las carreteras fuesen privadas o que el alumbrado público lo gestionara una empresa privada, o que toda la sanidad o educación fuese privada.
Hay gastos que son comunes de toda la población y que por tanto lo tienen que administrar un ente para tal fin(el Estado o administración pública).El problema es quién administra lo común y cómo se obtienen los recursos necesarios para cubrir las necesidades de toda la población.

Hay una serie de  preguntas claves que debemos respondernos hoy sin esperar un segundo más:

-¿Quién administra mejor el dinero?¿el Estado o el contribuyente?

-¿Qué tamaño debe tener la administración pública para ser asumido por el contribuyente?

-¿Los impuestos son el medio para la salida de la crisis o son el problema?

-¿Tenemos un problema de tamaño del Estado,de eficiencia, o simple y llanamente de corrupción?

Una vez que se reconoce que es imprescindible un tamaño mínimo del Estado para administrar aquellas necesidades comunes que son muy difíciles de individualizar, tenemos que resolver dos problemas claros que son evidentes hoy:

A)¿Cómo elegimos a los mejores representantes de los ciudadanos para administrar lo común?

B)¿Cómo se diseña un sistema impositivo que sea justo y que no desincentive la actividad económica?

Si estas dos preguntas hubieran sido contestadas adecuadamente, no estaríamos pasando por una crisis económica tan larga precisamente por no ser resueltas estas dos cuestiones.

¿A que ninguno de ustedes se imaginan administrar su casa como lo hacen los políticos?

¿Qué representa para los políticos el dinero?¿Y la deuda pública?

Seguro que no representa lo mismo que para cualquier padre de familia. Para empezar, un padre de familia no se puede endeudar de forma casi indefinida y como si la deuda no se tuviera la obligación de pagarla. Un padre de familia siempre está preocupado por el futuro de sus hijos, mientras los políticos no ven más allá de uno o dos años. ¿Qué futuro estamos dejando a las nuevas generaciones?
Un político tiene que presentarse para gobernar sólo si se ve capacitado para mejorar lo presente. La política no puede ser vista como una profesión más donde estando 7 años uno se resuelve la vida.

Presentarse a la política tiene que ser un acto de generosidad y no de egoísmo.

-El dinero no representa lo mismo para todos:

El dinero para los ciudadanos representa trabajo, pero para los políticos sólo son impuestos que se consiguen de una forma u otra, incluso poniendo en peligro la propia actividad económica y el empleo(caso claro de las últimas subidas de impuestos).

¿Deberían de tener un titulación mínima y pasar unas oposiciones nuestros políticos?¿O simplemente con llevar 15 años en un partido es suficiente para tener opción de ser diputado o ministro?

La verdad es que incluso teniendo una titulación adecuada y pasando una oposición, nos podríamos encontrar con el problema habitual que existe en la política: la corrupción. Conseguir unos representantes políticos con una ética intachable que pensaran como piensa un padre con respecto a sus hijos sería ya en sí mismo la solución que evitaría crisis económicas como la actual.

Los políticos no administran lo público como administrarían lo propio.

Algún político incluso se ha atrevido a decir que el dinero es mejor que esté en manos de los ciudadanos.

La evidencia pone de manifiesto que tenemos un tamaño del Estado muy grande que no administra eficientemente los recursos que recibe.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Coste,precio,valor y la relación calidad-precio.


Seguro que muchos de ustedes se han preguntado, cuando han ido a comprar algo, por qué era tan caro, o por contra, por qué era tan  barato. Lo primero que a uno se le ocurre es analizar, para saber si algo es caro o barato, el coste monetario que debe costar producir ese bien o servicio.
Partiendo de esa cifra y añadiendo un margen moderado podemos imaginar cuál debería ser el precio de ese bien en un mercado competitivo.
El problema surge cuando ese bien o servicio se provee en un mercado poco competitivo donde el productor tiene poder de influir unilateralmente sobre el precio al que puede vender. En este caso tendríamos un precio evidentemente hinchado en función del poder del fabricante o distribuidor para controlar la oferta de dicho bien o servicio.

En los mercados de competencia perfecta, la retribución del productor-empresario es muy próxima a la de un salario medio, e incluso en algún momento se puede incurrir en pérdidas debido a la entrada de más productores en ese mercado aumentando la competencia y reduciendo las ganancias del sector.


Hasta este momento hemos hablado sólo de coste y de precio. Ahora vamos a ver el concepto más subjetivo y difícil de evaluar: el valor de las cosas.

El valor de las cosas es aquel que damos cada uno de nosotros de forma totalmente subjetiva y atendiendo a las circunstancias personales de cada uno. ¿Se imaginan qué valor podríamos dar a un vaso de agua en el desierto?. Y sin embargo en cualquier ciudad es algo relativamente asequible.
Por contra ¿ por qué tienen un precio tan alto los diamantes?
La abundancia o escasez de un bien junto a el control de la oferta son factores muy influyentes en el precio de las cosas. Y por último la valoración subjetiva termina de hacer el resto para que un bien o servicio tenga un precio determinado.

Mientras el coste lo determinan tanto los oferentes(trabajadores,inversores,etc) como los demandantes de factores de producción(empresarios), el precio lo determinan los demandantes(consumidores) y oferentes(productores). Son algo así como decir que son un coste y precio medio ya que lo determinamos entre todos los actores de la economía.


La relación lógica que se debe producir en un mercado equilibrado sería:



Coste<Precio<Valor

Por último nos tenemos que hacer una última pregunta:

¿Cuándo decidimos comprar un bien o servicio?

Lo lógico es que adquiramos un bien o servicio que necesitamos cuando nuestra valoración esté por encima del precio, para lo cual nuestra percepción de la relación calidad/ precio debe ser satisfactoria.

Mientras el precio lo percibimos antes de comprar, la calidad sólo la evaluamos después de consumir, con lo cual toda acción consumidora es una apuesta por algo sin tener la certeza de acertar en la decisión de compra.
Es más, la calidad en el caso de un servicio puede variar a pesar de ser teóricamente el misma. 
En el caso de los bienes consumidos hay menos margen para la sorpresa una vez que uno es consumidor de un bien determinado, ya que es más fácil estandarizar la producción de un bien que un servicio.

Para terminar, ¿ por qué los diamantes tienen un precio tan alto y el agua más bajo, siendo más útil el agua que el diamante?
De este ejemplo se desprende que no necesariamente lo que tiene más utilidad debe tener más precio.

 La utilidad marginal y la abundancia de un bien son una de las respuestas a esta paradoja.


Si, por ejemplo, disponemos de cinco litros de agua, primero las usaremos para calmar nuestra sed, luego para lavarnos, después para dar de beber a nuestro perro, para regar las plantas y por último para lavar nuestro coche, imaginando que hemos usado un litro para cada acción. Lavar el coche sería la acción que nos reportaría menor utilidad, y por tanto la que damos menor valor.


El valor relativo de un bien respecto de otro depende del valor que le demos a la última unidad que dispongamos de cada uno de ellos.


Tan importante como la necesidad de un bien para la vida es la abundancia o escasez de ese bien ,por lo cual el agua no tiene el mismo precio en el desierto que en una ciudad donde el agua es abundante.


Al final las circunstancias o el contexto en el que nos encontremos influyen decisivamente en el precio de las cosas. 


domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Cómo medir la solvencia en una empresa y en el Estado?



La solvencia de una empresa, familia o nación se suele definir como la capacidad para satisfacer deudas o cumplir con las obligaciones pactadas. Suele relacionarse  también con la diferencia entre el activo y el pasivo, pero hay que tener en cuenta la facilidad de hacer líquidos los activos con los que se pretenden pagar las deudas.

No hay que confundir solvencia con liquidez ya que una empresa puede tener un patrimonio importante pero de difícil conversión en dinero, o por contra, una empresa puede tener mucha liquidez pero no ser solvente por no cubrir todo el pasivo.


Mientras la liquidez es la capacidad para atender las obligaciones de corto plazo,la solvencia se refiere a la capacidad de atender las obligaciones a largo plazo.


Una falta de liquidez no tiene por qué suponer una falta de solvencia pero puede ser un indicio de una futura insolvencia o una mala administración financiera que puede llevar a malvender parte del patrimonio de la empresa.


De la falta de liquidez se suele pasar a la suspensión de pagos, y muchas veces a la quiebra o insolvencia debido a que el pasivo es mayor que el activo y a que la empresa no está ganando el suficiente dinero con el que pagar las deudas e intereses.


La solvencia depende de dos factores:


-La capacidad de generar recursos financieros suficientes.


-Pagar en los plazos pactados



Con arreglo a estos dos factores podemos distinguir dos tipos de solvencia:


A)Solvencia real:


Se consigue si la empresa es capaz de generar (con su actividad) autofinanciación suficiente para hacer frente a las deudas o recursos ajenos (entendiendo como autofinanciación el beneficio neto generado por la entidad, deducidas las provisiones para impuestos y los dividendos).


B)Solvencia efectiva:


La solvencia efectiva se fundamenta en la puntualidad en el pago; así, si la empresa no abona a su vencimiento sus deudas se dirá que presenta una insolvencia efectiva.


En caso contrario, para poder pagar sus deudas la empresa tendrá que recurrir a otras vías, como vender o realizar algún activo que posea (venta pura o lease-back), financiación adicional (préstamos bancarios nuevos o renovación de los existentes) o incluso a una ampliación de capital (para condonar las deudas). Las consecuencias de recurrir a alguna de estas alternativas pueden ser muy negativas para la empresa de cara al medio y largo plazo, sin embargo, habrá conseguido atender sus compromisos del corto plazo. En otras palabras, será insolvente desde el punto de vista técnico pero no efectivo.


Cuando uno trata de estudiar la solvencia de toda una nación nos encontramos con una mayor dificultad de evaluarla que si fuera una empresa, ya que el Estado siempre tiene mecanismos del que no gozan las empresas, destacando la posibilidad de emitir dinero sin respaldo real.


Las empresas cuando no son solventes son liquidadas, pero los Estados cuando no pueden cumplir con sus obligaciones se les suele dar crédito durante mucho tiempo e incluso se hacen quitas de su deuda pública sin que desaparezca la propia nación.


Realmente una nación no llega a ser insolvente con las consecuencias que tendría en una empresa privada porque no se llega a liquidar su patrimonio y sigue perviviendo como nación.


¿Cómo podemos estimar la solvencia de una nación?


¿Mediante las calificaciones crediticias de la agencias de ratings?


¿Mediante la prima de riesgo?


Si nos dejáramos llevar por la evolución de la prima de riesgo ¿podríamos afirmar que España está mejorando su solvencia al mismo tiempo que aumenta su endeudamiento y mantiene un paro del 26%?


En el caso de una nación es muy complicado identificar todos sus activos y valorarlos adecuadamente, por lo cual usar la relación entre el activo y pasivo como se hace en la empresa privada no es una forma adecuada de evaluar la solvencia.


Más que usar la calificación crediticia o la prima de riesgos yo usaría otros indicadores para estimar la solvencia de una nación, al menos para complementar la información y hacerme una idea más objetiva sobre la solvencia real de una nación:


1º-La deuda acumulada.

2º-El ritmo de endeudamiento anual.
3º-La tasa de paro y su evolución.
4º-La facilidad de obtención de crédito no dependiente del BCE.

Las agencias de calificación pueden recibir presiones en un sentido u otro a la hora de calificar y la prima de riesgo puede ser manipulada por los Estados o reguladores monetarios, con lo cual yo no les tomaría como indicadores asépticos de la solvencia de una nación.


¿Qué otros indicadores usarías tú para estimar la solvencia de una nación?

jueves, 12 de septiembre de 2013

La crisis saca a relucir los bienes Giffen como la patata.


Los bienes Giffen son todos aquellos productos que contraviniendo a la ley de la demanda (cuanto mayor es el precio menor es la demanda), su demanda aumenta a medida que el precio aumenta debido al denominado efecto renta(demanda con pendiente positiva). No es fácil encontrar casos donde esto se produzca, ya que suelen ser normalmente bienes de subsistencia consumidos por personas en situaciones de pobreza extrema y presupuesto limitado. Además se trata de bienes inferiores(se demandan más cuando menor es la renta del consumidor).
Cuando sube el precio de un bien se producen dos tipos de fuerzas:
A)Efecto substitución: se tiende a consumir otro bien que sustituya al bien que ha subido de precio.
B)Efecto renta: la subir el precio del bien se produce una caída de la renta real (capacidad adquisitiva) que nos puede hacer demandar menos de ese bien( si es un bien normal) o por contra nos puede hacer demandar más de ese bien(si es un bien inferior).
Los bienes Giffen son aquellos bienes tan inferiores que compensan el efecto sustitución con un gran efecto renta de forma que se produce la paradoja de que al subir el precio de un bien aumente su demanda.
En realidad no es que la patata sea un bien giffen siempre sino que se tiene que dar la circunstancia de tener un presupuesto muy corto para subsistir. Más que decir que la patata es un bien giffen hay que decir que ciertos consumidores en situación de escasez se ven obligados a comportarse de este modo para poder subsistir.
Se deben cumplir dos condiciones para que se dé el bien giffen:
  1. El bien en cuestión debe ser un bien inferior;
  2. El bien debe representar una parte importante del presupuesto del consumidor.

Todos los bienes giffen son inferiores ,pero no todos los bienes inferiores son giffen.
El ejemplo clásico es el de una persona que consume dos productos: uno básico (patatas) y otro de más categoría, y por tanto más caro (carne). Los dos productos suponen el 100% del presupuesto.
Supongamos que tenemos un presupuesto diario de 3€ que lo gastamos en un kg de patatas(con un precio de 1€/kg) y 250 gramos de carne(con un precio de 8€/kg) con lo que gastamos todo lo que tenemos(3€=1*1+0,25*8). Si ahora sube el precio de la patata a 1,25€/kg ya no tendríamos presupuesto para seguir con el mismo consumo.¿Qué haríamos?¿Reducir el consumo de patata o reducir el consumo de carne? Lo que creo es que al menos desearíamos seguir consumiendo el kg de patatas y dejaríamos de consumir parte de la carne que consumíamos antes de subir el precio de la patata.Seguro que muchos de ustedes no se ha visto ante este dilema pero la crisis hace que se vayan presentando situaciones similares a ésta.
Con esta explicación no quiero decir que el aumento del precio de la patata se deba exclusivamente a este efecto, pero sin duda ha influido a que tengamos un precio de la patata muy alto a pesar de estar inmersos en una gran crisis.


sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Había motivos para no ganar los JJOO?


No hemos conseguido los juegos olímpicos y además hemos sido eliminados en la primera votación. Tal vez esto último ha sido lo más doloroso ya que muchos medios de comunicación nacionales difundieron que Madrid era favorita e incluso se atrevieron a decir que el 90% de los españoles querían los juegos.

La pregunta que nos tenemos que hacer es muy clara:

¿Cuáles eran nuestros puntos débiles?

Yo al menos destacaría 3 puntos en los que fallábamos claramente:


1º-Desde el punto de vista financiero o económico estamos muy mal vistos desde el exterior, ya que tenemos una deuda creciendo y un paro que no conseguimos reducir de forma clara por mucho que hayamos tenido un verano donde el turismo y la agricultura han tenido un resultado récord.
Japón,candidato elegido, tiene una deuda pública mayor pero por contra tiene un paro en torno al 4% que le hace transmitir una confianza o solvencia mucho mayor al resto del mundo.

Lo que no podemos hacer es justificar siempre la necesidad de los JJOO por motivos económico y pensar que van a ser el impulso definitivo para la salida de la crisis. Ni siquiera debemos justificar que nos adjudiquen los juegos porque tenemos ejecutadas las mayorías de las obras necesarias.

2º-El tema del doping: tanto España como Turquía no somos ejemplo de deporte limpio, ya que últimamente tenemos casos de deportistas que han sido muy famosos en España y que han sido pillados en el final de su carrera deportiva o pasados unos años gracias a la conservación de muestras y aplicación de nuevos métodos de detección.

3º-La corrupción política: tenemos un país que últimamente destaca por los casos de corrupción, ya no sólo en muchos partidos sino incluso de sindicatos u otro tipo de organizaciones.

¿Cuál era realmente el punto fuerte de España?

El nivel en general de nuestro deporte.
Hay varios deportes en los que destacamos claramente: fútbol, motociclismo, ciclismo, waterpolo, tenis, baloncesto, etc.

La última pregunta que nos tenemos que hacer es la siguiente:

¿Debemos presentar de nuevo en una 4º vez consecutiva candidatura a los siguientes JJOO?
Yo no lo tengo muy claro, pero si en la próxima elección se presentan Alemania y Francia probablemente tengamos aún menos opciones que en esta elección.

No nos comparemos con Estambul sino con Tokio que es quién ha ganado los JJOO y reflexionemos si realmente éramos mejor que Tokio o era simplemente lo que decía la prensa nacional.
El único punto débil claro de Tokio era la influencia que podía tener la radiactividad de Fukushima.

Dado que en el fondo no sabemos realmente los criterios para elegir sede de los JJOO no podemos criticar nuestra no elección y más sabiendo que teníamos puntos débiles claros.

Simplemente hagamos todo lo posible para destacar en lo económico, como un país con un deporte limpio y como país con una clase política ejemplar, ya que de esta forma no hará falta que nos adjudiquen unos JJOO olímpicos para sentirnos ganadores.

viernes, 6 de septiembre de 2013

La ley de Say: ¿la oferta crea la demanda?




Hay una pregunta que se han hecho todos los economistas desde hace mucho tiempo, y más hoy día cuando hay una división a cerca de si hay que actuar sobre la demanda o en la oferta para relanzar la economía:

¿Qué es lo primero?¿La oferta o la demanda?

¿La oferta crea la demanda?


¿Qué es lo primero? ¿ la gallina o el huevo?

Parece un acertijo difícil de adivinar y que sólo sabría descifrar el propio creador de este mundo.


Ante la situación económica actual que tenemos en España con un paro abultado y un exceso de capacidad productiva, un economista puramente keynesiano diría que hay que actuar sobre la demanda a través del gasto público e incluso si es necesario asumiendo déficit público. Esto es lo que se hizo en la parte final del mandato de Zapatero y que no pudo seguir Rajoy entre otras razones porque se demostró que muchas de la inversiones públicas(Plan E) que se hicieron fueron ruinosas para el Estado, evidentemente innecesarias e insostenibles.

¿Por dónde siguió actuando Rajoy para crear empleo?

Lo primero que trató de conseguir fue que se ajustaran los salarios a la baja lo antes posible, para lo cual hizo una reforma laboral que facilitó y abarató el despido permitiendo un ajuste de los salarios a la baja.

Desde hace mucho tiempo tenemos un ajuste de salarios a la baja conviviendo con inflación, lo que lleva a los trabajadores a una pérdida de capacidad de compra que evidentemente no va a contribuir a que aumente la demanda. Tan sólo hemos conseguido mejorar la balanza comercial, pero el problema del paro todavía no está solucionado por mucho que se diga que se ha reducido el paro en el verano.

A primeros de Octubre veremos si los brotes verdes típicos del verano son simplemente sólo eso(puramente estacionales) o realmente consiguen cambiar la tendencia negativa sobre el empleo y el PIB.

La teoría de Say dice algo que es bastante comprensible: para poder demandar bienes o servicios uno debe producir algo a cambio, con lo cual la oferta( lo que uno produce) servirá para demandar o dar a cambio de lo que producen otros y que necesitamos nosotros. El fin último del trabajo no es el dinero, sino que es un medio para poder adquirir lo que uno necesita a cambio de lo que uno produce sin que se produzca el trueque.

¿Qué consecuencias tiene esta teoría para la acción política?

Esto significa que la producción, en última instancia, es el motor tanto de la oferta como de la demanda. Por tanto, las recesiones y los auges comienzan del lado de la oferta, con choques de productividad y oferta de trabajo. La clave para estimular una economía y que salga de la recesión es estimular la producción, no la demanda agregada.

La manera de fomentar una mayor producción es incrementar los incentivos para que haya más empleo e inversión. Los impuestos sobre ingresos, beneficios empresariales, dividendos y ganancias de capital, entre otras cosas, penalizan la producción y desincentivan la iniciativa laboral adicional. Reducir esos desincentivos motiva a la gente a un trabajo adicional, lo que resulta en una mayor producción en la economía y eleva tanto la oferta como la demanda en tándem.

Facilitar las condiciones para que las empresas aumenten su competitividad debe ser un objetivo principal de todo gobernante, ya que incentivan la producción, aumenta la oferta y a su vez la demanda.

Conclusiones:

- ¿Un tamaño del Estado grande es la solución o el problema?

-¿Es necesario además actuar sobre la competitividad obtenida mediante la aplicación del talento aunque suponga más tiempo necesario para obtener resultados?

-La competitividad basada en caída de salarios cuando hay inflación no nos puede llevar a un aumento de la demanda interna, sino tan sólo a mejorar la balanza comercial, y en el mejor de los casos a crear más empleo pero precario y con poca capacidad de compra(salario de subsistencia).

-El protagonista de la creación del empleo es el empresario y no el Estado; sólo es necesario que el Gobierno facilite las condiciones que incentiven el trabajo y el esfuerzo de todos.

martes, 3 de septiembre de 2013

Quédense con este dato: la Seguridad Social pierde 99.069 afiliados en agosto.


Como era de esperar nuestro Gobierno sigue siendo muy optimista y nos quiere vender la reducción del paro registrado en agosto en 31 personas como un dato muy positivo, ya que en otros meses de agosto solía aumentar el paro registrado.

La afiliación media a la Seguridad Social ha alcanzado en agosto los 16.327.687 ocupados, tras un descenso de en 99.069 en este mes. Fíjense que se trata de la afiliación media.

¿Cómo creen que ha sido el dato de afiliación a la seguridad social el 1 de septiembre?
No hace falta mucha imaginación para pensar que la reducción de cotizantes a la seguridad social puede ser escandalosa para el mes de septiembre.

Como señalé en otro de mis artículos sobre la posible salida de la crisis en este verano, parece que los datos de afiliados en septiembre y octubre van a ser muy negativos, demostrando que sufriremos un estancamiento mas o menos largo hasta que realmente se empiece a reducir el 

paro y aumente el PIB.

¿Y por qué razón vamos a sufrir un estancamiento económico largo y recuperación muy lenta?


Hay dos razones fundamentales:


1º-Porque los trabajos que existen hoy son más precarios,inestables y peor pagados.

2º-Porque tenemos inflación a pesar de esta situación de precariedad laboral.

Estas dos circunstancias lleva a la mayoría dela población a tener una menor capacidad de compra y a unas expectativas de futuro muy negativas que hacen que se consuma mucho menos.

O confiamos toda la reactivación económica en el sector exportador o simplemente es imposible que salgamos de la crisis a base de la reducción de salarios y precarización del empleo.

Incluso se puede añadir una tercera razón por la cual esta recuperación va a ser muy lenta: me refiero a que muchas personas han estado tirando de los ahorros que tenían y éstos más pronto que tarde se agotarán.


Puedo estar de acuerdo en que hay que ser optimista, pero siempre moderadamente y justificadamente. Tan malo es ser optimista desmedido e injustificado como pesimista.


¿Conocen ustedes algún partido en el poder que no sea optimista desmedido?


Al final nuestro Gobierno no tendrá más remedio que empezar por donde tuvo que empezar desde el inicio de la crisis: favorecer el ahorro,la educación y la investigación aunque sus efectos lleven mucho más tiempo que favorecer una bajada de salarios y caída de tipos de interés.


Un consejo:


FÍENSE MÁS DEL DATO DE AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL QUE DEL PARO REGISTRADO SI NO QUIEREN HACERSE FALSAS EXPECTATIVAS.